Se estima que entre el 25–45% de las mujeres adultas presentan algún grado de incontinencia urinaria, mientras que, en el hombre, particularmente posterior a cirugía prostática, la prevalencia puede alcanzar hasta un 20% (ICS, 2023; Abrams et al., Neurourology and Urodynamics, 2018). A ello se suma el subdiagnóstico: más del 50% de los pacientes no consulta por desconocimiento o estigmatización.
Nuestra región enfrenta desigualdad en acceso a diagnóstico especializado como la urodinamia y la videourodinamia, así como limitaciones en la formación avanzada. Sin embargo, el presente representa una oportunidad: la integración latinoamericana, el crecimiento académico y el acceso a plataformas educativas están transformando el panorama.
Este Newsletter nace como una herramienta de alto valor científico, diseñada para condensar evidencia, traducirla en la práctica clínica y fortalecer la toma de decisiones. Aspiramos a que cada publicación sea una “perla en el conocimiento” que eleve el estándar de atención en nuestros países. El futuro depende de nuestra capacidad de compartir, cuestionar y evolucionar. Sigamos construyendo conocimiento con rigor, pasión y compromiso.
Porque la excelencia no es un objetivo, es una responsabilidad compartida hacia nuestros pacientes y nuestra región. “Todos somos ALAPP”
El climaterio es la etapa de transición entre la vida reproductiva y la posmenopausia, determinada por el agotamiento progresivo de la reserva folicular ovárica y la consecuente caída sostenida de los niveles de estrógeno y progesterona. Se extiende en promedio entre 4 y 7 años antes de la última menstruación y continúa durante toda la posmenopausia, período en el que la mujer vivirá, en promedio, un tercio de su vida.
A nivel global, se estima que para 2030 más de 1.200 millones de mujeres serán mayores de 50 años, la gran mayoría en alguna fase de este proceso. Comprender el climaterio como un estado fisiológico prolongado, y no como un episodio transitorio, es fundamental para dimensionar el impacto que sus cambios hormonales tienen sobre tejidos y sistemas que, como el piso pélvico, dependen del estrógeno para mantener su integridad estructural y funcional. Cuando se discute sobre el climaterio y el bienestar femenino en esta etapa de la vida, es fundamental incluir en estas rutinas el abordaje multidisciplinario de las disfunciones del piso pélvico y de sus síntomas, así como el manejo de todo el impacto que estos traen consigo.
El piso pélvico es una estructura compleja, y su buen funcionamiento determina la adecuada ejecución de las funciones miccional, defecatoria y sexual, repercutiendo directamente en la calidad de vida de la mujer. Durante el climaterio, se afectan estructuralmente los tejidos de los tractos genital, urinario y anorrectal, así como su trofismo, vascularización, sensibilidad y elasticidad.
Producto de esto, se percibe una laxitud tisular derivada de la degeneración del colágeno, de la disminución cuantitativa y cualitativa de las fibras musculares (sarcopenia) y de la denervación. Cuando existe un daño previo en el piso pélvico, este proceso de envejecimiento acentúa las manifestaciones clínicas que ya pueden estar presentes.
A partir de ello surgen las disfunciones del piso pélvico, incluyendo prolapso genital, incontinencia urinaria y anal, constipación, síndrome genitourinario de la menopausia, dispareunia y anorgasmia entre otras, muy frecuentes y cuyas consecuencias pueden ser física y emocionalmente devastadoras.
La vía urinaria tiene abundancia de receptores hormonales en la uretra, el trígono y el cuello vesical. Por lo tanto, la barrera epitelial es comprometida, debido al adelgazamiento del urotelio y la reducción de proteínas de unión estrecha. Estructuralmente, disminuye el contenido de colágeno y elastina, conllevando una pérdida de soporte anatómico y una menor resistencia uretral por la caída del tono del esfínter.
Funcionalmente, la capacidad vesical se reduce significativamente, hasta en un 50%, y aumenta la excitabilidad del músculo detrusor, exacerbando la urgencia urinaria. Además, la alteración en la secreción nocturna de hormona antidiurética y los cambios en el sistema renina-angiotensina-aldosterona incrementan la producción de orina durante la noche, favoreciendo la nocturia. Finalmente, ocurre una disbiosis en el microbioma urinario con una pérdida de especies de Lactobacillus, lo que eleva el pH y aumenta la susceptibilidad a infecciones urinarias recurrentes.
La constipación en la menopausia es un fenómeno multifactorial causado principalmente por la caída de estrógenos y progesterona, lo que enlentece el tránsito colónico, altera la motilidad intestinal y aumenta la hipersensibilidad visceral. También se modifica la expresión de receptores en el colon (angiotensina y dopamina), generando un estado proinflamatorio, y se produce disbiosis en la microbiota intestinal, que a su vez afecta el metabolismo de las hormonas sexuales. A esto se suma el debilitamiento estructural del piso pélvico, que compromete adicionalmente la mecánica evacuatoria.
En el plano neuromuscular, se produce denervación de los plexos mientérico y submucoso, disminución de la motilidad colónica, reducción de la sensibilidad y la propiocepción rectal y perianal, aumento de la absorción de agua (con heces progresivamente más endurecidas) e incremento de la complacencia de la ampolla rectal, de modo que se requiere un mayor volumen fecal para generar el deseo evacuatorio. El resultado es una constipación de origen neurohormonal y estructural que afecta hasta al 33% de las mujeres mayores de 60 años.
En el contexto biológicamente modificado que induce el climaterio, la fisioterapia adquiere un papel central, no solo desde la rehabilitación funcional del piso pélvico y del abdomen, sino también como herramienta de reentrenamiento global de la condición física de la paciente. La evidencia reciente sugiere que el Entrenamiento de la musculatura del piso pélvico (Pelvic Floor Muscle Training-PFMT) puede favorecer la recuperación de la calidad tisular mediante mejoras en la perfusión local, la capacidad contráctil y la organización funcional del tejido muscular y conectivo.
Paralelamente, múltiples estudios muestran que el ejercicio físico general durante el climaterio contribuye a limitar la sarcopenia, mejorar la función metabólica, preservar la densidad ósea y optimizar el “terreno biológico”. Así, quienes se especializan en fisioterapia del ejercicio funcional y el movimiento se posicionan como profesionales clave para integrar el entrenamiento focalizado del piso pélvico y el acondicionamiento físico global dentro de estrategias preventivas y terapéuticas adaptadas a la mujer menopáusica. Integrar la fisioterapia en la atención de la paciente durante el climaterio no es solo complementar un tratamiento: es ofrecer una oportunidad real de preservar función, autonomía y calidad de vida desde un abordaje verdaderamente integral de la mujer.
En el plano neuromuscular, se produce denervación de los plexos mientérico y submucoso, disminución de la motilidad colónica, reducción de la sensibilidad y la propiocepción rectal y perianal, aumento de la absorción de agua (con heces progresivamente más endurecidas) e incremento de la complacencia de la ampolla rectal, de modo que se requiere un mayor volumen fecal para generar el deseo evacuatorio. El resultado es una constipación de origen neurohormonal y estructural que afecta hasta al 33% de las mujeres mayores de 60 años.
Desde la uroginecología, la urología, la coloproctología y la fisioterapia, la mirada converge en el mismo punto: entender el climaterio como un proceso fisiológico que desencadena o descompensa fisiopatología latente; esto obliga a anticiparse, no solo a reaccionar. La detección temprana, el abordaje multidisciplinario y la incorporación sistemática de estrategias rehabilitadoras no son un lujo clínico: son la respuesta coherente a una paradoja que las mujeres viven en silencio. Los artículos seleccionados en este número ofrecen la evidencia para sostener esa conversación con rigor.
La transición menopáusica conlleva cambios sistémicos y locales que impactan profundamente la unidad uroginecológica. Esta selección de artículos aborda desde la fisiopatología de síntomas disruptivos como la nocturia, hasta consensos internacionales sobre el manejo hormonal y la preservación de la función sexual.
• Referencia: Nocturia through the menopausal transition and beyond: a narrative review (2021). International Urogynecology Journal (2021) 32:1097–1106
• Hallazgos Clave: El déficit de estrógenos exacerba los mecanismos de la nocturia al reducir la capacidad vesical funcional e inducir cambios anatómicos en el trígono.
• Perla Clínica: La deprivación hormonal puede provocar poliuria nocturna por dos vías: una diuresis predominante de agua libre (por alteración de la ADH) o una diuresis salina (por desregulación del eje renina-angiotensina-aldosterona). Es fundamental diferenciar estas causas antes de decidir un manejo conductual o farmacológico.
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• Referencia: Should hormone replacement therapy be considered in all postmenopausal women with lower urinary tract symptoms? (2024). Neurourol Urodyn. 2024;43:1321–1327.
• Hallazgos Clave: Existe evidencia sólida para recomendar estrógenos tópicos en mujeres con vejiga hiperactiva (VHA) e infecciones urinarias recurrentes (rUTI). Por el contrario, un metaanálisis mostró que la terapia sistémica puede tener un efecto negativo, empeorando la incontinencia urinaria.
• Perla Clínica: El informe sugiere un enfoque proactivo, evaluando la estrogenización de los tejidos vaginales desde la perimenopausia (45 años) para prevenir el síndrome genitourinario de la menopausia en lugar de solo reaccionar ante los síntomas establecidos.
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• Referencia: The Relationship Between Pelvic Floor Function and Sexual Function in Perimenopausal Women (2021). Sex Med 2021;9:100441.
• Hallazgos Clave: Existe una correlación positiva significativa entre la fuerza de los músculos del piso pélvico (MPP) y los dominios de deseo, satisfacción y puntaje total del FSFI.
• Perla Clínica: El estudio identifica que las mujeres con obesidad y aquellas que no utilizan terapia de reemplazo hormonal tienen un mayor riesgo de disfunción sexual. Fortalecer los MPP no solo mejora la continencia, sino que es un factor protector directo de la salud sexual en esta etapa.
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• Referencia: Hormonal Medications for Genitourinary Syndrome of Menopause (2024). Clinical Obstetrics and Gynecology (2024) Volume 67, Number 1, 68–78
• Hallazgos Clave: El hipoestrogenismo reduce la actividad de los fibroblastos y la producción de colágeno, lo que altera la anatomía urogenital. Las terapias vaginales (estrógenos, DHEA) son altamente efectivas con una absorción sistémica mínima.
• Perla Clínica: Pensando en la cirugía reconstructiva, es vital notar que los estrógenos vaginales mejoran el flujo sanguíneo uretral y aumentan los péptidos antimicrobianos, optimizando el tejido para intervenciones quirúrgicas y previniendo rUTIs postoperatorias.
Zhang C, Feng X, Zhang X, Chen Y, Kong J and Lou Y (2024) Research progress on the correlation between estrogen and estrogen receptor on postmenopausal sarcopenia. Front. Endocrinol. 15:1494972. doi: 10.3389 fendo.2024.1494972
El modelo de regulación estrogénica describe cómo el 17β-estradiol (E2) actúa como un regulador clave de la vitalidad muscular al unirse a sus receptores específicos (ERα y ERβ). Este complejo hormona-receptor se traslada al núcleo celular para acoplarse a los Elementos de Respuesta al Estrógeno (ERE), activando genes responsables de la síntesis de proteínas y la reparación de fibras. El impacto principal reside en las mitocondrias, donde el estrógeno optimiza procesos esenciales como la biogénesis, la respiración celular, la dinámica de fusión y fisión, y la fosforilación oxidativa para la producción eficiente de energía (ATP).
Importancia de este proceso: Esta regulación es fundamental para preservar la masa, la fuerza y la capacidad funcional del músculo esquelético, previniendo la sarcopenia y la fragilidad física derivadas de la deficiencia hormonal en la postmenopausia. La caída de estrógenos, acelera el deterioro del tejido muscular y aumenta el riesgo de caídas y trastornos metabólicos, afectando directamente la movilidad y la calidad de vida de las mujeres.
Antes de preguntar por síntomas, nombra el mito que puede estar frenando a tu paciente. Una entrada eficaz es: “Muchas mujeres en esta etapa sienten que la sexualidad debería haber quedado atrás, pero eso no es necesariamente así. ¿La sexualidad sigue siendo un aspecto importante para usted?” Esa frase cumple dos funciones a la vez: habilita la consulta y corrige activamente la creencia de que el climaterio implica un cierre erótico.
Después, explora cambios: “¿Ha notado modificaciones en su interés o deseo desde la menopausia? ¿Le generan malestar?” La distinción entre cambio percibido como adaptativo y cambio con distrés real es el eje clínico que guía todo lo que sigue. Y finalmente recuerda que vale la pena investigar por separado: deseo, excitación, orgasmo, dolor y satisfacción.
La sequedad, la dispareunia y el ardor son síntomas que las pacientes rara vez nombran solas porque los asumen como inevitables. No esperes que emerjan: pregunta de frente. “¿Siente sequedad o irritación genital en su vida cotidiana, no solo durante la actividad sexual?” y “¿Evita encuentros sexuales porque anticipa dolor o incomodidad?” son preguntas que hacen visible lo que el pudor o la resignación ocultan. Nombrar el síntoma es el primer paso del tratamiento.
Cuando una mujer en posmenopausia refiere bajo deseo o dificultades en la respuesta sexual, la explicación hormonal es la primera que surge, y con frecuencia no es la principal. Pregunta sistemáticamente: “¿Está usando algún medicamento que crea que puede haber cambiado su respuesta sexual?” (los antidepresivos, antihipertensivos y antihistamínicos son culpables silenciosos frecuentes), “¿Ha atravesado períodos de ansiedad o tristeza sostenida?” y “¿Cómo describiría la comunicación con su pareja en esta etapa?” Un diagnóstico incompleto lleva a tratamientos incompletos: la terapia hormonal no resuelve lo que tiene origen relacional o psiquiátrico.
Cambiar la forma concreta en que preguntas transforma lo que tu paciente puede decirte. En lugar de “¿tiene relaciones sexuales con su pareja?”, di: “¿Tiene actualmente algún tipo de actividad sexual o íntima puede ser de cualquier tipo con otra persona o en solitario?” En lugar de “¿siente dolor durante la penetración?”, di: “¿Experimenta dolor o molestias durante su actividad sexual?” Estas reformulaciones son clínicamente más potentes, porque capturan experiencias que la pregunta cerrada y heteronormativa deja fuera.
La hipertonía, el dolor miofascial, la debilidad muscular y las alteraciones de la propiocepción influyen en la función sexual. En muchas mujeres en climaterio (especialmente después de partos, cirugías o dolor pélvico previo) el componente musculoesquelético es central.
La evaluación sexual ginecológica completa debe integrar: función y coordinación muscular, dolor pélvico y función urinaria e intestinal.
La uroginecología y la salud del piso pélvico en Paraguay atraviesan un momento de consolidación genuina. Lo que hace una década era un campo incipiente cuenta hoy con herramientas diagnósticas, terapéuticas y rehabilitadoras que sitúan a Asunción en un lugar cada vez más visible dentro del mapa regional de la especialidad.
En el ámbito diagnóstico, la urodinamia completa es ya una realidad establecida, permitiendo una evaluación precisa de la función vesical y uretral que orienta decisiones terapéuticas individualizadas. La fisioterapia del piso pélvico, con biofeedback, ejercicios hipopresivos y electroestimulación del nervio tibial posterior, forma parte del arsenal conservador disponible en centros especializados como la Unidad de Suelo Pélvico de MEDS. En el plano quirúrgico, los slings mediuretrales (técnicas TOT y TVT) se realizan con estándares internacionales desde hace más de una década. La novedad más reciente es la regularización de la toxina botulínica para uso intravesical, que abre una opción terapéutica relevante para pacientes con vejiga hiperactiva refractaria.
La formación de especialistas descansa principalmente en la Universidad Nacional y la Universidad Católica de Asunción, aunque la fisioterapia del piso pélvico enfrenta aún un desafío estructural: la ausencia de programas locales obliga a quienes quieren especializarse a formarse en Argentina o Brasil. Es un vacío que el propio ecosistema local ya ha comenzado a organizar, con la presencia activa de la Asociación Paraguaya de Kinesiología del Piso Pélvico (APAKIP) y el capítulo de piso pélvico de la Sociedad Paraguaya de Ginecología y Obstetricia como referentes gremiales en crecimiento.
El panorama paraguayo refleja, con sus particularidades, una tensión que reconocerán muchos países de la región: capacidades clínicas que crecen con solidez, sobre una infraestructura formativa que aún está construyéndose. Este dinamismo local encuentra un correlato en la agenda regional. Recientemente, el Congreso Paraguayo de Urología contó con la participación de miembros de ALAPP, en el marco de una cooperación entre ambas sociedades que refleja el creciente posicionamiento de Paraguay en la red latinoamericana de la especialidad. Como corolario de ese vínculo, Asunción será sede del próximo Simposio Regional de ALAPP, encuentro que reunirá a especialistas de toda la región y que consolida a la capital paraguaya como un nodo activo del piso pélvico en Latinoamérica.
El segundo semestre de 2026 y el inicio de 2027 traen una agenda cargada de actividades científicas para la comunidad latinoamericana de piso pélvico.
Estos son los próximos encuentros confirmados:
• Simposio Regional Paraguay — agosto 2026. Los días 5 y 6 de agosto, Asunción se convertirá en un espacio de encuentro regional de alta convocatoria.
• Simposio Regional Guatemala — diciembre 2026. El año cerrará en centroamérica, con este encuentro programado para el 10 y 11 de diciembre, convocando a toda la región.
• Congreso ALAPP Bogotá 2027 — nuestro gran evento del año. Del 23 al 27 de febrero de 2027, Bogotá será la capital latinoamericana del piso pélvico. Cinco días para el encuentro más importante de la región. Reserva ya tus fechas.
Junto a nuestros encuentros, ALAPP estará participando de diferentes reuniones de la especialidad en colaboración con sociedades científicas amigas. Pronto te informaremos más por nuestras redes y correo.
Además, queden atentos a los próximos lives de Instagram, donde diferentes profesionales de ALAPP estarán conversando temas de interés para nuestra práctica profesional. Síguenos en nuestras redes para estar al tanto.